Claves para llevar a cabo una crianza respetuosa

Claves para llevar a cabo una crianza respetuosa

 

Claves para llevar a cabo una crianza respetuosa

En este post daremos algunas claves que nos ayuden a llevar a cabo una crianza respetuosa, ya que entendemos que este tipo de crianza es la más adecuada para criar niños saludables.

¿Qué es la Crianza respetuosa?

Como ya dijimos en el post anterior “Modelos de crianza”, la crianza respetuosa es un tipo de crianza que tiene en cuenta al niño y al vínculo de apego que establece con sus cuidadores principales. El adulto, además de cubrir sus necesidades primarias de cuidado (alimentación, sueño, higiene…), va más allá, conociéndolo en profundidad, respetándolo y teniendo en cuenta sus necesidades. Este tipo de crianza hace que se sienta querido, respetado, seguro y, por tanto, aprenda a confiar en el adulto que lo cuida y en el mundo que le rodea.

¿Cuáles son las claves para llevar a cabo una crianza respetuosa con nuestro hijo?

  • Respetar su individualidad. Cada niño es diferenteDesde que nace, poco a poco, lo vamos conociendo mejor. Vamos aprendiendo cuáles son sus necesidades, cómo se comunica con nosotros, como nos muestra lo que le gusta o lo que le incomoda…
  • Darle mucho cariño. Es importante cogerlo, abrazarlo, besarlo… Tenemos que atender y satisfacer sus necesidades físicas y emocionales.
  • Respetar su ritmo de desarrollo. Debemos de tener expectativas de acuerdo a su edad. No exigirle cosas de las que aún no es capaz.
  • Comprenderlo y empatizar con él. Para ello es esencial ver el mundo a través de sus ojos. Necesitamos ponernos en su lugar, preguntarnos qué estará sintiendo, qué nos querrá expresar con su comportamiento…
  • Tomar su expresión de estrés (llanto, enfado, frustración, rabietas…) como algo normalnecesario y propio de los niños. Las situaciones que provocan estrés en los niños están presentes en la vida cotidiana no podemos evitarlas, pero sí mitigar sus efectos mediante intervenciones adecuadas.
  • Contenerlo, ayudarle a calmarse cuando tenga algún malestar (angustia, tristeza, enfado, cansancio…). Los niños pequeños no saben calmarse solos, son los padres los encargados de regularlos emocionalmente, para que vayan aprendiendo a autorregularse.
  • No descontrolarse ante el estrés. Uno tiene que estar tranquilo para poder regular a su hijo. Es normal que estas situaciones nos pongan nerviosos pero es importante tranquilizarse antes de actuar, para no causarle más estrés o ansiedad.
  • Elogiar sus cualidades positivasNo inferir intenciones negativas a las conductas del niño, porque no las tiene. Evitar expresiones descalificadoras como llamarle “malo”,  “vago”…; decir: “es un mimado”, “es un manipulador”, “le gusta pelear”…
  • Acordar con él límites o normas claras, realistas y justas teniendo en cuenta su etapa de desarrollo y sus características. Su incumplimiento tendrá unas consecuencias conocidas por el niño y los padres tendrán que ser consecuentes con los acuerdos establecidos y hacer que el niño asuma las consecuencias de incumplirlos.
  • Explicarle qué ha hecho mal y por qué cuando tenga un mal comportamiento. Ayudarle a pensar conductas alternativas a su mal comportamiento, para que la próxima vez, ante una situación similar, pueda actuar mejor.
  • Felicitarle cuando hace las cosas bien, no esperar a que haga algo mal para mostrarle atención.
  • Cuidarse a uno mismo, encontrar un equilibrio entre las necesidades del niño y las propias. En la medida que uno esté bien, podrá cuidarlo mejor.

Juana Duffill Gavito

www.armoniapsicologia.com

photo credit: Stephanie Massaro via photopin cc

About Crecer Sano y Feliz

Marta Gavito del Campo Psicóloga Clínica
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