Diferencias de género en la crianza

diferencias de género

En este post vamos a hablar de diferencias de género que existen a la hora de criar a nuestros hijos en el mundo en el que vivimos. Diferencias, que en gran medida han sido construidas a lo largo de los años por nuestra sociedad, y que producen las desigualdades entre hombres y mujeres existentes en la actualidad.

Hay que tener en cuenta que existen factores biológicos que marcan diferencias entre el sexo masculino y femenino (talla, peso, masa muscular, maduración física-sexual, etc.). Pero  las influencias cognitivas y sociales juegan un papel muy importante en las diferencias de género. En los  primeros meses de vida no se encuentran diferencias sustanciales entre los niños y niñas. A medida que van creciendo las diferencias entre ambos géneros se van haciendo cada vez mayores y cercanas a los estereotipos de  géneros de la cultura en la que se desarrollan.

El concepto que el infante desarrolle sobre el género masculino y el femenino esta muy influenciado por el entorno que le rodea. Los estereotipos de género se transmiten culturalmente, los aprendemos y los incorporamos a nuestros conocimientos. De este modo desde bien pequeños aprendemos a comportamos según el género al que pertenezcamos  con el fin de ser aceptados por nuestros padres, familiares, amigos, es decir, por la sociedad.

Fuentes importantes de diferenciación entre géneros son:

  • El hogar: Los niños observan como se comportan sus padres y reproducen lo que ven.
  • El entorno que rodea al infante: La familia, el grupo de iguales, etc.
  • La escuela: los maestros, los compañeros, los libros, los cuentos, las actividades, los juegos, etc.
  • Los medios de comunicación: La televisión es un gran transmisor de estereotipos sexuales.

Los niños desde muy temprano construyen ciertas categorías sociales. Esto les servirá para identificarse a sí mismos y a los otros, y para establecer  algunas categorías primarias en el mundo social en el que se desarrollan. Con la edad de dos años identifican correctamente su propio género. Poco tiempo después, distinguen con bastante precisión el género de otras personas y saben clasificarlas de acuerdo con su sexo. Entre los tres y seis años adquieren gran cantidad de conocimientos acerca de los roles sociales típicamente ligados a cada sexo, es decir, estereotipos sexuales.

Desde que nacen y, me atrevería decir, desde que se conoce el sexo del bebé que se espera, los niños reciben una etiqueta de género, ”Niño-Niña”, y son tratados según esta etiqueta. Diversos estudios demuestran que los adultos difieren en su trato a los bebés según su sexo. Estas diferencias de trato se transmiten de muy diversas maneras, algunos ejemplos son:

  • Forma de hablar a los bebés (tono, melodía, frecuencia…).
  • Términos verbales que se utilizan.  Para las niñas usamos palabras como bonita, dulce y para los niños términos como valiente, grandullón, machote.
  • Forma de tratarlos. Los niños son percibidos como más robustos, fuertes y su llanto suele atribuirse más a rabietas, enfados, por lo que se ve menos necesario cogerlos en brazos. Las niñas, en cambio, son vistas como más delicadas, dulces y su llanto suele ser tomado como respuesta de desvalimiento, por tanto son cogidas más en brazos para calmarlas. Con las niñas suele haber un trato más permisivo, se les permite expresar sus sentimientos, llorar y hablar de sus problemas.  A los niños en cambio se les enseña a negar y evitar sus emociones, a distraerse de ellas.
  • Formas de vestirlos. Las niñas suelen llevar colores pasteles y suaves, y los niños tonos más fuertes. A menudo los chicos llevan ropa más cómodas que las niñas, prendas que les permiten correr, saltar, trepar, etc.
  • Actividades que se realizan con ellos. Con los niños se suelen realizar actividades más brutas y activas, y con las niñas más delicadas y tranquilas.
  • Juguetes que se les compran. Para las niñas se compran muñecas, cocinitas, etc. y a los niños coches, balones, etc.
  • Decoración de las habitaciones (colores, imágenes, juguetes…).

Muchas de estas diferencias en el trato a niñas y niños persisten y se incrementan en años posteriores.

Las noción que tengamos sobre cada género, influirán en el modo en el que criemos a nuestros hijos dependiendo de su sexo. Muchas veces estas ideas están tan inmersas en nuestra cultura que las aceptamos sin pararnos a reflexionar en las repercusiones que pueden tener en nuestros pequeños. Sin darnos cuenta que  estamos condicionando y limitando desde bien pequeños sus gustos, aficiones, comportamientos, formas de ser, formas de afrontar los problemas y emociones, y un sinfín de aspectos mas. Si queremos que nuestros hijos crezcan felices, plenos y en una sociedad justa en la que exista igualdad de oportunidades para hombres y mujeres, es importante que empecemos a derribar esos  falsos estereotipos que tenemos instalados en nuestras cabezas.

Juana Duffill Gavito

About Crecer Sano y Feliz

Marta Gavito del Campo Psicóloga Clínica
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6 Responses to Diferencias de género en la crianza

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  2. bibliopeque says:

    ¡¡Gracias por compartir esta bellísima página!!

    Muchos cariños desde Argentina 🙂

  3. naomi says:

    chevere me ayudo en mis tare

  4. Caro says:

    Buen articulo pero con una confucion entre genero y sexo, ya que ambas cosas no son lo mismo

    • Hola Caro, Gracias por tu comentario. Indudablemente sexo y género no son lo mismo: Cuando hablamos de sexo nos referimos a las características físicas que diferencian a varones y niñas.
      En cambio cuando hablamos de Género nos referimos al significado que le da la cultura a todo lo que conlleva ser un varón o a ser una niña.
      Lamento que no haya resultado claro en el artículo, agradezco tu comentario,
      Un saludo,
      Marta Gavito del Campo

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