El niño pequeño de 1 año y medio a 2 años y medio

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El niño pequeño de 1 año y medio a 2 años y medio es un ser muy especial. A veces, como padres nos resulta difícil comprender las motivaciones detrás de su comportamiento. 

Esta etapa  tiene algunas características especiales:

  • Las emociones que siente el niño de 1 año y medio a 2 años y medio son vividas por él con  mucha intensidad, el propio niño llega a asustarse de ellas.
  • Esta situación es muy nueva para él, no han tenido todavía tiempo suficiente para acostumbrarse a lo que siente, no sabe cómo afrontarlo y es incapaz de controlarlo.
  • Su memoria es de muy corto plazo todavía, no es capaz de anticiparse a lo que va a suceder.
  • No puede ponerse en el lugar de los demás.

 

El conflicto entre los deseos de autonomía y la necesidad de dependencia en el niño pequeño. 

El niño entre 1 año y medio y los 2 oscila permanentemente entre:

  • El deseo de ser independiente y no ser controlado por los adultos.
  • El deseo de seguir siendo un bebé dependiente de la protección de los adultos. 

El papel de las personas a cargo de su cuidado consiste en comprender esta situación, adaptándose a las necesidades emocionales cambiantes del niño, pero manteniéndose siempre en un lugar de equilibrio. Los cuidadores adultos le ayudamos  de esta manera a regular sus emociones para que no pasen de un determinado nivel de intensidad y le resulte más manejables. La única manera de que el niño consiga su propio equilibrio es que el adulto se mantenga en esta posición intermedia de equilibrio.

Si el adulto es excesivamente protector y coarta su autonomía, el niño tendrá más conductas rebeldes ya que su necesidad de independencia se verá frustrada, lo que provocará su cólera.

Por el contrario, si se alienta demasiado su autonomía y que cuide de sí mismo, el niño se sentirá solo y desprotegido, por lo que buscará la proximidad de la figura de apego para ser cuidado y protegido. Encontrar este punto intermedio y ayudarlo a regularse va a ser la tarea principal de los padres en esta etapa.

Cuando el niño pequeño necesita ser más dependiente:

El niño puede pasar por momentos en que las demandas de la vida y de su propio crecimiento lo sobrepasan por lo cual necesitará ser más dependiente.

Estos momentos se pueden identificar por las siguientes señales:

  • Se mostrará más temeroso que habitualmente frente a los lugares extraños o frente a personas que no conoce bien.
  • Buscará contacto y proximidad más de lo que lo hace habitualmente
  • No querrá quedarse solo
  • Pedirá que lo cojan en brazos o que lo traten como cuando era un bebé.
  • Se mostrará menos activo y revoltoso que habitualmente, se portará “bien”, buscará tu aprobación.
  • Tendrá más dificultades para irse a dormir o puede tener pesadillas.
  • Mostrará más problemas a la hora de comer o preferirá alimentos que solía comer cuando era un bebé o volverá a pedir que se le alimente cuando ya estaba acostumbrado a hacerlo solo.

¿Qué podemos hacer los padres y los cuidadores para ayudar al niño en esta etapa?

Como el niño de esta edad todavía no puede comunicar en palabras lo que le está sucediendo, debemos observar y escuchar atentamente para comprender lo que el niño nos está transmitiendo con sus sentimientos.

 Mantenernos en un lugar de equilibrio

  • Es importante permitirle autonomía pero al mismo tiempo estar a su lado para brindarle apoyo y ayudarle a comprender algunas cosas que todavía es incapaz de entender por sí solo. De manera de que sus experimentos de autonomía le dejen con sensación de éxito y no de fracaso.
  • No debemos entrar en batallas ni en confrontaciones directas, en cambio con ingenio podemos hacer que el niño desee lo que nosotros queremos que desee. Por ejemplo: En lugar de darle ordenes tipo “Recoge tus juguetes” “¿A que tienes tiempo de meter los juguetes en esta caja antes de que yo termine de guardar estos libros?” Manteninedo el tono alegre y juguetón.
  • Debemos intentar evitar que se frustre en exceso, haciéndole la vida fácil. Podemos acomodar el entorno de manera que pueda hacer sus experiencias con objetos y juguetes adaptados a su tamaño y posibilidades de manipulación. Quitando de su alcance los objetos que pueden despertar su curiosidad y no queremos que toque.
  • A la hora de vestirse podemos pedir su colaboración, por ejemplo sostener el pantalón y pedirle que introduzca la pierna. Si todavía usa el cambiador, cosa que dejará de hacer muy pronto, podemos tener un juguete especialmente guardado para la ocasión y dárselo mientras esté tumbado boca arriba para poder cambiarlo mientras está distraído.

Los niños de esta edad también transmiten sus sentimientos positivos con mucha intensidad por lo que son muy simpáticos y divertidos.

¡Disfrutemos de esta etapa que a pesar de sus desafíos es fascinante!

Marta Gavito del Campo

About Crecer Sano y Feliz

Marta Gavito del Campo Psicóloga Clínica
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