El vínculo afectivo con nuestro bebé recién nacido

El vínculo afectivo es la relación especial que establecemos con nuestro hijo y los sentimientos que surgen en nosotras a partir de ella.
¿Cómo surge el amor hacia  nuestro bebé? ¿Es algo puramente biológico? ¿Qué factores ayudan y qué factores perjudican la emergencia de sentimientos tiernos y amorosos hacia nuestro bebé?
El vínculo afectivo con nuestro bebé empieza a desarrollarse a partir del embarazo, pero el  momento del nacimiento determina un nuevo comienzo: El de la relación con el bebé que ya ha dejado de estar en nuestro interior, un bebé al que tenemos que empezar a conocer y aprender a querer.

Hay diversos factores que influyen en el desarrollo del vínculo con el bebé recién nacido:

Factores anteriores al momento de nacimiento:
  • Factores internos de  la madre: Influye positivamente que la madre  haya tenido una buena aceptación del embarazo, que haya tenido la experiencia previa de haber sido bien cuidada por sus propios padres y que  sienta confianza en su capacidad para hacerse cargo del recién nacido por haber tenido experiencia anterior en el cuidado de niños.
  • Factores externos: Influyen de manera positiva el haber podido elegir y conocer con anterioridad al equipo médico que se hará cargo del parto, elegir el lugar y el tipo de parto deseado, asistir a grupos de preparación a la maternidad y paternidad.
Factores que influyen durante el trabajo de parto y el parto:

Durante el trabajo de parto influye de manera positiva que la madre esté en todo momento acompañada por una persona de apoyo, esta persona puede ser una doula, la pareja, una amiga o una hermana. Marshall Klaus M.D. y de John Kennel M.D. realizaron un estudio que fue llevado a cabo en Guatemala en 1976. Este estudio fue diseñado para investigar los efectos que tenía la presencia continua de una persona de apoyo (doula), en la duración del trabajo de parto, en el desarrollo de complicaciones perinatales y en la calidad de las interacciones entre la madre y su hijo en la primera hora de vida del recién nacido. Los resultados observados fueron que la duración del trabajo de parto se redujo considerablemente para las madres acompañadas de una doula, también se redujeron las complicaciones durante el parto.  La cantidad de tiempo que las madres permanecían despiertas con su bebé al terminar el parto también fue muy superior, así como la cantidad de caricias, sonrisas y vocalizaciones dirigidas al bebé.
Estos resultados resaltan el efecto adverso que tiene la ansiedad de la madre en el desarrollo del trabajo de parto y en el parto mismo, así como el efecto que tiene  sobre la relación posterior con el bebé recién nacido. Pareciera que los niveles de adrenalina producidos por la ansiedad y el estrés, tienen un efecto inhibidor de la oxitocina reduciendo las contracciones uterinas y aumentando la duración del trabajo de parto con el consiguiente riesgo para el bebé. Este mismo factor tendría repercusiones sobre la conducta materna y el desarrollo de sentimientos amorosos hacia el bebé.

Factores que ayudan a desarrollar y consolidar un buen vínculo con nuestro bebé una vez que haya nacido:

William y Martha Sears en su libro The attachment parenting book dan una serie de recomentaciones:
Aunque a veces hay complicaciones médicas que pueden  hacer necesario separarse del bebé, en los casos en que no las haya, los padres y el bebé deben permanecer unidos y  en la intimidad con su bebé durante las primeras horas de vida de este. Estos primeros momentos son considerados por muchos investigadores como un “período sensible” en que mamá y bebé deben estar juntos ya que están programados naturalmente para entrar en contacto y conocerse. Este buen comienzo es muy importante ya que influirá en la relación posterior.

  1. Inmediatamente después del nacimiento, mamá y bebé necesitan tranquilidad, silencio, calor y contacto amoroso. Pide que coloquen a tu bebé desnudo sobre tu abdomen, su carita apoyada en tu pecho, su parte posterior debe cubrirse con algún tejido que le dé calor. El contacto con la piel de la mamá calma al bebé, su respiración y el volver a escuchar tu ritmo cardiaco le producen alivio, hacen que se sienta bien y le ayudan a recuperarse de la experiencia del parto.
  2. Durante los primeros minutos de vida los bebés entran en un estado “relajado y tranquilo”, este es el mejor estado para interactuar con el ambiente que les rodea. Durante este estado el bebé mira directamente a los ojos de su mamá y se acurruca sobre su pecho, absorbe el sonido de su voz, la sensación y el olor de su piel, siente el sabor de sus pechos, empieza a darse cuenta  a quién pertenece. Este periodo de tiempo en que el bebé permanece en este estado dura aproximadamente una hora y luego el bebé cae en sueño profundo. En los próximos días este estado se repetirá pero sólo durante periodos mucho más cortos. Por eso es tan importante que cuando este estado tenga lugar, el bebé esté en contacto con su mamá y no en una cuna de plástico o en el nido.
  3. Toca a tu bebé, las caricias son especialmente importantes en estos primeros momentos en que los ritmos de respiración son muy irregulares. Las caricias ayudan a hacer que la respiración del bebé se vuelva más regular.
  4. Mira a tu bebé, los bebés enfocan mejor la mirada a una distancia de 25 cm. Durante la primera hora de vida los ojos del bebé están abiertos para poder relacionarse con el mundo, esta mirada resulta irresistible para los adultos, mirarlo a los ojos de esta manera hace que no quieras separarte de él jamás.
  5. Habla a tu recién nacido. Los recién nacidos reconocen perfectamente la voz de su madre, a veces incluso la del padre y los hermanos. La voz de la mamá hace que el bebé se sienta cómodo y en casa. Las madres ajustan el timbre y el ritmo de su voz, cuando hablan con el recién nacido usan un tono agudo y musical, los bebés mueven su cuerpecito al ritmo del sonido de la voz materna.
  6. No dejes que los procedimientos médicos de rutina interfieran en este periodo tan especial, pide a los profesionales que los hagan más tarde.
  7. Amamanta a tu bebé, el contacto con el pezón materno es un elemento muy importante en el desarrollo de la conducta maternal que asegura que el bebé será protegido y cuidado. El chupeteo y succión del recién nacido producen la liberación de oxitocina en la sangre de la mamá. Esta hormona, que es a su vez un  neuropéptido, favorece las contracciones uterinas, lo que reduce el sangrado post parto. También produce sentimientos afectivos positivos como la sensación de amor por el recién nacido.
  8. Pide privacidad. La primera hora después del nacimiento debe ser tranquila de forma que los padres puedan centrar toda su atención en el recién nacido. Pide que te dejen a solas lo más posible durante este tiempo, de manera que tu atención no se distraiga en el bullicio del hospital, ni con las visitas de familiares

Marta Gavito del Campo

Bibliografía:
Bonding – The beginnings of parent-infant attachment, Marshall Klaus, M.D., John Kennell, M.D.
The attachment parenting book, William Sears, M.D. and Martha Sears, R.N.

About Crecer Sano y Feliz

Marta Gavito del Campo Psicóloga Clínica
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2 Responses to El vínculo afectivo con nuestro bebé recién nacido

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  2. Gloria Gavito says:

    Me encanto. siempre claro y es una forma de no olvidar nunca, no mas importante a cualquier edad. Afecto intimidad ternura. Gracias

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